Eclecticismo onírico

La artista madrileña Marta Bielsa se afianza en el panorama nacional de la ilustración.

Ver la realidad a través del inconsciente, de un tamiz con el que todo se ve distorsionado, magnificado. Onirismo y surrealismo pop para crear mundos misteriosos a los que asomarse. La obra de Marta Bielsa es esto y mucho más.

Las ilustraciones de la madrileña Marta Bielsa parecen abrir la puerta a otro mundo, un mundo en el que todo es posible, un mundo en el que la belleza parece hallarse en lo más inusual. En las suaves curvas femeninas de un desnudo, en un atardecer rosáceo en Cabo de Gata, en un Dorian Gray perpetuamente hermoso.

Bielsa estudió Historia del Arte y Bellas Artes, y define su trabajo como “un poco ecléctico y que aún está definiendo su identidad. En general creo que mezcla el espíritu de lo antiguo con medios de creación gráficos y digitales totalmente contemporáneos. Me gusta experimentar y probar cosas nuevas, así que nunca sé a dónde voy a ir a parar”.

Ver la realidad a través del inconsciente, de un tamiz con el que todo se ve distorsionado, magnificado. Onirismo y surrealismo pop para crear mundos misteriosos a los que asomarse. La obra de Marta Bielsa es esto y mucho más. Entre sus principales fuentes de inspiración cita a Rothko, Yves Klein o Balthus, aunque también siente debilidad por el grabado japonés y la fotografía antigua: “Muchas veces es anónima porque no se consideró arte hasta más adelante, y eso me gusta mucho. Además, como en esta época se estaba experimentando y la técnica era muy inestable, aparecen muchos defectos (zonas borradas, oxidadas, desenfoques…) que dan un aspecto mágico”.

Desde 2009 Bielsa ha participado en una veintena de exposiciones colectivas y en otras tres individuales en la Fundación Dearte del Palacio Ducal de Medinaceli y en las galerías madrileñas Espaciovalverde y 6mas1. Poco a poco su trabajo ha ido centrándose en el mundo de la ilustración, especialmente al entrar en contacto con el mundo del libro de artista y recuperar el interés por formatos pequeños y materiales como el papel. “Mis primeros trabajos eran de tamaños bastante grandes y materiales industriales de gran calidad que repercutían en el precio de la obra, así que me apetecía probar con algo diferente y empecé a hacer ilustraciones”, relata Bielsa.

Lo que más le atrae del mundo de la ilustraciones es que se trata de “una forma de arte más cercana a la mayoría de la gente, y que representa la idea de que la calidad no está reñida con el precio. La ilustración supone para el arte una alternativa a lo exclusivo y elitista, representa la posibilidad de tener un objeto artístico de calidad por un precio accesible”.

Para crear ese matiz onírico tan característico de sus ilustraciones, Bielsa utiliza pintura digital, a veces mezclada con algunos elementos fotográficos para darle texturas más reales. “El ordenador y la tableta gráfica son mis principales herramientas de trabajo”, explica, “Mi proceso de creación empieza por una idea inicial que va tomando forma a medida que voy definiendo el tema y documentándome en aspectos que pueden ayudarme o inspirarme. Procuro que siempre haya un trasfondo en lo que hago, aunque vaya surgiendo a medida que avanza el proyecto”.

Entre los últimos trabajos de Bielsa está una interpretación muy personal de la Gioconda de Da Vinci como parte de un proyecto global llamado The Gioconda Project, un experimento artístico sin ánimo de lucro con carácter internacional en el que participan artistas conocidos y anónimos de todo el mundo. “Es un proyecto vivo en el que están trabajando artistas de distintas partes del mundo con el objetivo de representar la esencia de la Gioconda de un modo personal y de acercar el arte contemporáneo a todo el mundo a través de este icono de la pintura”, cuenta Bielsa, “Mi propuesta está planteada de un modo muy libre, centrando la atención en las manos y la sonrisa que son los elementos más representativos de Mona Lisa”.

Bielsa trabaja ahora en nuevas ilustraciones ambientadas en torno a los años 40 y a la estética Art Decó, pero si os apetece ver una pequeña muestra de su obra, no dudéis en pasaros por Señor López, un curioso espacio de decoración, objetos, arte y cultura en el madrileño barrio de Malasaña que ha cubierto sus paredes con obras de Marta Bielsa, Nader Sharaf, El Tinglado Gráfico y Santos Román.

Artículo publicado originalmente en Paperfront Magazine el 28 de abril de 2013.

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